26/10/13

Tercera Salida.

"Si, si quiero... Una pequeña frase acompañada de unos ojos verdes y brillantes que me transmitían su felicidad, estaba aferrada a mi y me sujetaba con fuerza; esa situación me recordó aquel día de invierno en el aeropuerto en el cual no deseaba dejar a mis padres a pesar de que mi estadía en el extranjero no iba a ser en extremo larga.

Llevaba varios años años sin estar en una situación así (y sin sentirme de este modo), me descolocó totalmente, no sabía como reaccionar ni que decir, fue entonces cuando la alejé unos centímetros de mi, la miré de nuevo a los ojos y me eché a reír, ella se largó a reír junto a mi y me volvió a abrazar, una vez superada esa extraña situación cerré los ojos y la escuché murmurar 'te quiero N'...

Ya van 30 días desde entonces, esta sensación es nueva pero a la vez muy familiar."