El reloj daba las cuatro de la madrugada y solo pensaba en ese salón, en la música, las luces, en ella. Ocupando mi mente por horas, peor ya no había vuelta atrás, los segundos pasaban y el tiempo apremia, acá termina la labor de este humilde servidor, solo un par de segundos mas, un ultimo respiro y ya, mis deseos van contra mi razón, mi mano desea disparar pero algo se lo impide...
Siento chirriar la puerta, me volteo y es ella, mirándome fijamente con esos ojos que me hicieron perder la concentración hace un par de segundos..."
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