"Ella iba apresurada, buscando salir rápidamente de la escena sin saberlo. Yo salí del vagón antes de que partiera y la llame dos veces, a la segunda se voltea extrañada, entonces le digo que se me había olvidado algo para acto seguido decirle lo que pensaba, ella se sonrojó y yo no sabía si ornamentar con mas palabras o huir rápidamente, al final los dos reímos y apenas apareció otro tren salí de la escena, regresando a mi diario vivir y con la satisfacción de haber podido romper aquella barrera que yo mismo me había impuesto."

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