Estaba caminando acompañado por solitarios faroles en un parque silenciado por la noche, al poco andar logré dar con mi objetivo, uno de los muchos puentes que separan al parque de la avenida, me puse en medio y miré hacia el oeste, podía verse el perfil de los edificios y las luces de neón que decoraban a lo lejos ese paisaje nocturno en la fría ciudad, era una linda postal, digna de una de esas películas de corte alternativo que están tan de moda actualmente.
Estuve un largo rato en ese lugar contemplando el paisaje con mis audífonos entregándome música ambiental, me sentía extraño, sentía ganas de reír y bailar sin sentido alguno; luego, en una surrealista escena, me encontraba moviéndome al ritmo de canciones que sólo yo podía oir y riendo como un loco por cosas que nadie comprendía, aunque de todos modos me sentía a gusto haciendo el ridículo en medio de un puente en plena noche, con un montón de faroles como compañeros y la mudez de la noche de único testigo de mi lapsus de expresividad. Entonces, de un segundo a otro, me veo soprendido 'in fraganti' por la chica que me había sacado a la pista de baile hace menos de 45 minutos, me estaba mirando fijamente y con la misma sonrisa que pude distinguir entre luces destellantes, música que hacía retumbar mi pecho y una multitud que se comportaba como si ya no existiera el tiempo..."
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